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¿Qué busca el renting en los talleres? ¿Qué les aporta a los talleres trabajar con el sector del renting?  Estas son algunas de las preguntas a las que da respuesta Agustín García, presidente a la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), en el siguiente artículo de opinión.

«El sector del renting de vehículos está viviendo el mejor momento de su historia en nuestro país. Esto es así, no sólo en términos cuantitativos, sino, sobre todo, porque cualitativamente el renting está cambiando. Paulatinamente, se están desmontando todos los mitos que alimentaban la idea de que es un servicio exclusivo para las empresas. De este modo, cada ejercicio observamos cómo aumentan los clientes «pequeños» que se asoman al renting, para descubrir que ellos también pueden beneficiarse de las innumerables ventajas que tiene disfrutar del vehículo en esta modalidad.

Así, en los tres últimos años, el número de vehículos en renting ha aumentado un 40,58%, con 181.637 unidades más. El peso de las pequeñas empresas (de 1 a 4 vehículos), autónomos y particulares se ha elevado, desde 2015, y son quienes más están contribuyendo al crecimiento del renting en los últimos ejercicios. En estos momentos, ya hay un parque de más de 630.000 vehículos en renting circulando por España, pero el potencial de crecimiento aún es muy grande. Estamos viendo cómo la sociedad reclama nuevas formas de movilidad, que se alejan del tradicional concepto de propiedad. No se trata de renunciar a una movilidad individual, sino de hacerla mucho más racional y donde, más importante que el propio vehículo, se reclama un servicio integral, que responda a todas las necesidades del cliente, que se sitúa, más que nunca, en el centro de la actividad.

Llegados a este punto, el renting necesita, indefectiblemente, rodearse de un plantel de socios que contribuyan a ofrecer un servicio de calidad y competitivo, a la altura de las expectativas que el cliente ha puesto en él. Y en este planteamiento, los talleres son una pieza imprescindible para que todo el puzle de servicios que, a la postre, forman el renting, encaje perfectamente.

La relación compañía de renting-taller ha de plantearse en términos de simbiosis, como estrategia ‘win to win’, en la que todos se beneficien. Si tenemos en cuenta, grosso modo, que, en 2019, el renting puede aportar a los talleres 750 millones de euros, aproximadamente, (daños propios, neumáticos, reparaciones, mantenimiento, chapa, pintura, lunas…) parece lógico pensar que las compañías de renting van a tratar de conseguir un buen precio, pero lo cuantitativo tampoco aquí es más importante que lo cualitativo.

¿Qué busca el renting en los talleres? El renting necesita aliados que se identifiquen con su imagen de servicio, que ofrezcan confianza y busquen la empatía con el cliente o usuario; que trabajen con profesionalidad y calidad; que sean cumplidores con los plazos de entrega y prioricen la reparación, para que la inmovilización del vehículo sea mínima; que tengan la posibilidad de ofrecer servicios de valor añadido que impliquen comodidad (servicio de entrega o recogida, vehículo de sustitución…); que sean transparentes en la información de sus presupuestos; que respeten el medio ambiente y, claro está, que dispongan de la estructura necesaria para ofrecer un servicio de calidad y a un precio competitivo.

¿Qué les aporta a los talleres trabajar con el sector del renting? El renting aporta al taller un volumen extra en su negocio, que le permite cubrir costes de estructura, obtener un beneficio y servirse de las ventajas de trabajar con un colaborador de calidad. Así, este sector, además de ofrecer volumen y margen, da notoriedad y prestigio al taller; le facilita la fidelización de clientes, no olvidemos que la opinión que valoran las compañías de renting es la del cliente final, el conductor, y además, podrán captar nuevos clientes indirectos, prescritos por el propio conductor de renting. Esta captación de clientes también se traduce en un ahorro en los costes, dado que cada nueva conquista tiene un coste en términos de marketing, personal administrativo o de recepción, llamadas… La compañía de renting hace ese trabajo previo por el taller, por lo que gestionar este tipo de cliente es más rápido y ágil. Además, el trabajo con las compañías de renting ahorra tiempo y recursos, pues evita que un presupuesto o prospect, con la inversión de trabajo que supone no se traduzca finalmente en una operación. El renting garantiza que todos los presupuestos se conviertan en factura.

Por otro lado, el renting le da al taller una homogeneidad de trabajo durante todo el año, cubriendo los valles de menos actividad; le ofrece, también, la ventaja de que, al tratarse de vehículos más nuevos, las reparaciones y mantenimientos de los vehículos de renting suelen ser más rápidas, pues no requieren grandes intervenciones. A este ahorro de tiempo también contribuye el hecho de que las compañías de renting pueden asumir, en muchas ocasiones, gestiones inherentes a la reparación como es poner a disposición del taller no sólo herramientas digitales para hacer presupuestos, sino también para la facturación y el pago de los trabajos. De este modo, podemos afirmar que las compañías de renting se constituyen como unos socios excepcionales en la digitalización del taller.

Pero lo más importante que le brinda el renting a los talleres es futuro. Como veíamos al principio de este artículo, la forma de pensar de la sociedad está cambiando y las formas de movilidad tradicionales darán paso a nuevos conceptos, caracterizados, entre otras cosas, por el pago por uso, visión en la que el renting es pionero. Por todo esto, creo firmemente en que la relación del sector del renting con los talleres irá en aumento y mejorando, día a día, porque ambos formamos parte de un gran ecosistema de movilidad, en el que en el centro siempre está el cliente y eso nos empujará a seguir haciendo todo lo que esté en nuestras manos para enriquecer el servicio».